sábado, 3 de mayo de 2014

Los vio hablando...

Los vio hablando; Mike con Andrew, Andrew con Karla, Karla con Mike, todos haciendo la fila. Ella tenía amigos como miedos tiene una niña. No le contaba cosas a cualquier persona, y siempre tenía esa recurrencia a temas salidos de alguna crisis antropológica. Los miraba y decía lo mucho que todo le molestaba; ella usaba un abrigo blanco, esos a los que el polvo se les nota. Lo había visto, les dijo, no lo llamaría, pensaba minutos antes que abandonara la fila, tras mucho quejarse.

Llegó tarde, cuando todos habían ya emigrado. Los buscó en la multitud queriendo verlos hablando con desconocidos, abrazando madres, besando hijos, haciendo algo que viese para encontrarlos. Se quedó quieta, anclada al puesto en el que habían estado sus compañeros como si pensase que cuanto más cerca de ellos más fácilmente los vería. Pero nada pasó; vino la lluvia y se fue la gente. Ella esperó parada con sus ojos sobre el norte, con sus anteojos empapados con los que esperaba verlos. Esperaba hallarlos en la distancia en cualquier momento, para pensar que al fin la espera había cesado, pero nunca cesó. La lluvia no paró sino hasta la mañana siguiente.