jueves, 19 de febrero de 2015

Ahorcame

-Ahorcame -le dijo.
Sonriendo:
-No podría matarte luego -le dijo- aún no te conozco -Harold Tonhsa.
-Pero yo te conozco, chico -él debía tener unos 30 años- ¿No eres tú el chico éste de la fiesta? -siendo mayor que ella.
-¿Yo? -le preguntó a ella- pero si yo no he estado en ninguna fiesta -muy seguro.
-Si, mi hermano te anda buscando -de seguro sosteniendo un cuchillo-, quiere hacerte daño -la cara de Tatiana se llenó de sombras.
-¿Y dónde está tu hermano? -le preguntó bromeando.
-En la habitación, viendo a través del recuadro
-¿Ves esta botella? -mientras la sostenía- es para romperle el cráneo a tu hermano -le dijo bromeando.
Tatiana asintió.
-Hazlo -le dijo aliviada.

El hermano de Tatiana le daba la espalda a la puerta cuando Tonhsa llegaba. No hacía ruido alguno en ningún momento, Tonhsa tampoco hizo ruido, aun sus pasos no fuesen despacio. Entonces lo vio, contemplando la noche reflejada en la laguna, y lo hizo; vidrio grueso estrellado contra cabellera. El hermano cayó como una montaña de naipes.

-Listo -dijo Tonhsa.
Tatiana disintió. Harold esperó a que su aliento se recuperara.
-¿Y de qué vienes disfrazada? por cierto -le preguntó.
Tatiana lo miró.
-De culpa -dijo ella-, de culpa entera