martes, 17 de febrero de 2015

El día de ayer

Escapando de la catarsis empiezo el plano relato: almuerzo, me reúno con el grupo, hago algún apunte pareciendo interesado en lo que sea que se habla. Me alegro al ver a un par de parceros que me han jodido la vida, debo decirlo, pues era más sencillo cuando tenia principios fijos... hasta que llegaron estos hijueputas y con un par de viajes de ácido me los hicieron temblar. Que disciplina, que adrenalina, que moralina... que lo normativo, que lo cambiante, que lo importante, que lo alucinante... que la vida, que la honra, que los negros o blancos, que el conocimiento, que el aburrimiento... que rimas sin sentido y que qué mierda es esta mierda y que todo va a parar a la nada y que como otros hay que pensar que, ya que no somos almas inmortales, todo carece de sentido. Sonrío un rato al verlos, un par de chistes tontos y nos mentemos a un auditorio con poca luz.