viernes, 21 de marzo de 2014

Se le haría tarde...

Se le haría tarde y contra cualquier pronóstico, no llegaría. Escuchaba las bocinas reclamar vías, afuera; un choque de automóviles. Sabía que la vería, sentada  posiblemente mirándolo, succionando de un pitillo el líquido de una botella. Pensaba: “¿Cuántos años hacen una vida? ¿Cuán larga puede ser una espera?”. Hoy por hoy no cumplir promesas trae malos días.

Le había dicho que llegaría, trayendo consigo más que intenciones buenas. Ella cuenta haber visto una a luz; un arrebatamiento que convertiría en brea toda sensación incomoda que trajera el aire antes de una tragedia. Ese día la radiación echó a perder su maquillaje.

Con sólo escuchar sus pasos podía sentir sus manos llenándose de él. Hay pocas verdades en este mundo; ella lo quería, y a él sólo le haría falta tiempo.